Así fue el panorama este fin de semana en las calles de la capital del país

El comportamiento ciudadano fue ejemplar. Sin embargo, todavía hay lunares. Volvieron los trancones.

Bogotá vivió el primer fin de semana de la nueva realidad. 127 kilómetros de ciclovía habilitados, 65 parques metropolitanos abiertos y flexibilidad en las restricciones pusieron a prueba la cultura ciudadana en la capital.

El fin de semana comenzó con los habituales trancones que se vivían antes de la pandemia. El sábado hubo gran congestión vehicular en la calle NQS, en Suba y en la calle 80.

Además volvió el icónico ‘madrugón’ de San Victorino, que le devolvió la vida a uno de los corazones comerciales más importantes de la ciudad.

Más de 2.000 personas llegaron al centro de la ciudad para aprovechar las ofertas, y aunque en los centros comerciales y en las grandes superficies se cumplieron los protocolos, el panorama en las calles fue diferente: aglomeraciones, poco distanciamiento social y ciudadanos que aún, después de cinco meses de pandemia, siguen sin utilizar de forma adecuada el tapabocas.

Al respecto, el gerente de El Gran San, Yansen Estupiñán, afirmó que se iniciará un diálogo con los informales para que esto no se repita en las siguientes jornadas.

Así, entre trancones, aglomeraciones y lluvia, transcurrió el sábado. La ciudad se alistaba para lo que sería el retorno del deporte individual al aire libre.

El domingo, desde las seis de la mañana, los ciclistas se empezaron a tomar las calles de Bogotá. Ahora no solo iban con el casco y la maleta, sino que también llevaban tapabocas, gel antibacterial y, algunos, su propio dispensador de alcohol. A las siete en punto, todas las calles en donde se realiza la tradicional ciclovía dominical estaban cerradas y señalizadas para comenzar el piloto de apertura del sector. En todo el día, 1’967.339 personas fueron a la ciclovía. 

Los más madrugadores fueron los visitantes del sendero peatonal de Monserrate. En este lugar, la ciudadanía cumplió su parte, pero el comercio informal generó aglomeraciones y desorden a la entrada del sitio. Cabe destacar que estas ventas estaban restringidas por las autoridades.

“Me hacía mucha falta salir a caminar, tener contacto con la naturaleza, el encierro es terrible y es bueno que ya se hayan habilitado estos espacios”, mencionó Manuel Carvajal, visitante del sendero.

El recuento total de asistentes asciende a 5.200. 

En la ciclovía las familias disfrutaron desde las siete de la mañana hasta las dos de la tarde. 
Foto tomada de: El Tiempo

Mientras esto pasaba, la subida al alto de Patios, en la vía a La Calera, se llenaba de ciclistas, quienes, uno tras otro, hacían una fila para ascender la montaña. Pocos utilizaban el tapabocas de manera adecuada, pero eso sí, ni en los miradores ni en los sitios de descanso hubo aglomeraciones.

Y de esta manera, con peatones caminando hacia Monserrate y ciclistas subiendo a Patios, arrancó la jornada.

La carrera 7.ª, uno de los corredores favoritos de los bogotanos para disfrutar de la ciclovía, se llenó de ciclistas, patinadores, peatones y hasta mascotas. Y un punto positivo fue que la gran mayoría cumplió con las medidas de seguridad: distanciamiento social, tapabocas y constante desinfección de las manos.

Los andenes, las calles y las ciclorrutas se llenaron de hexágonos amarillos y rojos pintados en el suelo. Esto sirvió para indicar los dos metros de distancia vital.
Además, la pedagogía no faltó. Perifoneo, música y hasta muestras teatrales les indicaban a los deportistas cómo comportarse en los espacios habilitados.

“Ha sido muy bueno, el encierro nos afectó bastante y es muy grato ver cómo las personas ya pueden hacer deporte, compartir con sus hijos; lo importante es que todos nos cuidemos, pero estoy muy feliz”, afirmó Jefferson Rozo, biciusuario.

El único lunar de la jornada fue el parque Nacional. Allí, los vendedores informales y el desorden de la ciudadanía opacaron la reapertura.

De hecho, fue tanta la desobediencia que un policía salió herido al llamarle la atención a un grupo de jóvenes que no estaban utilizando tapabocas y, además, estaban provocando aglomeraciones.

La escena se convirtió en una persecución con motocicletas, patrullas y hasta caballos de los carabineros de la Policía. Finalmente, las autoridades capturaron al responsable de agredir al uniformado.

Otro fue el panorama de los parques metropolitanos. En el Simón Bolívar y en El Tunal, las familias bogotanas desempolvaron sus cometas para aprovechar la última etapa de los vientos de agosto.

El cielo se llenó de colores y volvió el tradicional ‘suéltele pita’ y ‘pilas que se enreda’, todo esto mientras los músicos de la Orquesta Filarmónica de Bogotá amenizaban la mañana.

“Nos sentimos muy felices de volver a tocar con público. Nosotros somos y trabajamos para los bogotanos, y luego de más de mil conciertos virtuales encontrarnos con la gente es muy emocionante”, afirmó Antonio Suárez, director sinfónico de la Orquesta.

Solo en parques, la asistencia fue de 732.600 visitantes. Los parques más concurridos fueron el Simón Bolívar, El Tunal, La Florida, parque Nacional y La Joya.

Según el reporte del IDRD, “un total de 2’705.139 personas asistieron a los diversos escenarios de la ciudad que fueron abiertos, para que los bogotanos y bogotanas disfrutaran en familia y volvieran a sentir la alegría de compartir en esos sitios tras los cinco meses de cuarentena”. 

También hubo automisa. Los bogotanos católicos pudieron volver a celebrar la eucaristía con todos los protocolos de bioseguridad. Esto fue en el hipódromo de Los Andes.

En todos los puntos hubo presencia de las autoridades. La Policía y el Distrito trabajaron de forma articulada en las siete horas de apertura.

“Fue un éxito. La gente no solo vino a la ciclovía, sino que lo hizo cumpliendo todas las medidas. Las felicitaciones son para Bogotá, porque lo hizo muy bien”, afirmó Blanca Durán, directora del IDRD.

Por su parte, Javier Suárez, director de parques, reconoció que hay que mejorar el tema de las aglomeraciones, y resaltó que “la jornada demostró que podemos estar felices y seguros en los parques y la ciclovía, tenemos que seguir demostrando toda nuestra cultura ciudadana”.

De momento, el IDRD no ha presentado un balance final de la jornada.

Fuente: El Tiempo

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