Río Tunjuelo dejará de recibir vertimientos en Bosa y Soacha

La estación elevadora de aguas residuales Bosatama recogerá más de 50 vertimientos que contaminan al Tunjuelo en el sur de Bogotá, un respiro para el cuerpo de agua más afectado en la capital del país.

En la cuenca media del río Bogotá, un tramo de 90 kilómetros que atraviesa 10 municipios de Cundinamarca y la capital del país, el afluente sagrado de los muiscas recibe su mayor golpe: más de 690 toneladas de carga contaminante diarias, una sobredosis de vertimientos, aguas residuales, basuras, grasas y arenas que lo hacen convulsionar.

Según la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, 73 por ciento del río Bogotá en esta parte de la cuenca presenta una calidad hídrica mala, 9 por ciento aceptable, 3 por ciento muy mala y 3 por ciento regular, una hecatombe ambiental que es causada por las descargas residuales que le inyectan los ríos urbanos Tunjuelo, Fucha y Salitre.

De los cuatro ríos urbanos que atraviesan Bogotá, el río Tunjuelo es el más afectado por vertimientos y aguas residuales.
Foto: Nicolás Acevedo Ortiz.

En 2019, estos tres afluentes le aportaron 118.561 toneladas de sólidos suspendidos totales al río Bogotá, indicador que en 2018 fue de 86.685 toneladas. Estos desechos disminuyen el paso de la luz a través del agua evitando la actividad fotosintética en las corrientes, es decir que afecta la producción de oxígeno.

El río Tunjuelo, que nace puro en el páramo de Sumapaz y recorre 73 kilómetros por las localidades de Sumapaz, Usme, Ciudad Bolívar, Tunjuelito, Kennedy y Bosa, es el que más le inyecta carga contaminante al Bogotá. El año pasado le aportó 66.101 toneladas de sólidos suspendidos, la cifra más alta de los tres afluentes urbanos, y la cual en 2018 fue de 33.042 toneladas de residuos.

Los puntos más neurálgicos del Tunjuelo son los frentes de explotación minera en Ciudad Bolívar, el Relleno Sanitario Doña Juana, el sector de las curtiembres de San Benito y los frigoríficos de la Autopista Sur. El río se ve afectado por aguas residuales domésticas e industriales descargadas al sistema de alcantarillado público, una mezcolanza de materia orgánica, basuras, fósforo, nitrógeno y coliformes fecales.

Las basuras y aguas negras son una constante en el río Tunjuelo.
Foto: Nicolás Acevedo Ortiz.

Todo indica que la agonía del río Tunjuelo, el más extenso de la capital del país, tendrá un gran respiro. La Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) construye la estación elevadora de aguas residuales Bosatama, una infraestructura que evitará la llegada de los vertimientos provenientes de un sector de Bosa y el municipio de Soacha al afluente.

Según Cristina Arango, gerente general de la EAAB, Bosatama acaba de iniciar la fase de pruebas y recogerá más de 50 vertimientos directos de aguas residuales, además de una carga contaminante de 26.820 toneladas de demanda bioquímica de oxígeno y 25.847 toneladas de sólidos suspendidos totales al año.

El Acueducto inició la fase de priebas de la estación Bosatama.
Foto: EAAB.

“Esta obra hace parte de los planes de saneamiento y manejo de vertimientos que ejecuta la EAAB para la descontaminación del río Bogotá y que busca eliminar la carga contaminante a sus ríos afluentes, en especial las cuencas de los ríos Fucha y Tunjuelo”, dijo Arango.

Bosatama cuenta con una inversión de más de 14.000 millones de pesos y beneficiará a aproximadamente 2,7 millones de habitantes del sur de la ciudad. “Esta estación contribuirá con el saneamiento de la cuenca baja del río Tunjuelo en aproximadamente 12 kilómetros, desde la avenida Villavicencio (localidad de Bosa) hasta la vereda Bosatama en Soacha”, complementó la gerente.

Esta estación de bombeo elevará las aguas residuales hacia el interceptor Tunjuelo Bajo, lo que evitará que afecten al río Tunjuelo en ese tramo. Estos vertimientos serán tratados cuando inicie operaciones la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Canoas, a la que llegarán el 70 por ciento de los vertimientos de Bogotá.

El río Tunjuelo tendrá un respiro con la puesta en marcha de la estación Bosatama.
Foto: EAAB.

El saneamiento del río Bogotá tiene varias fases. Antes de la puesta en marcha de Canoas, son necesarias otras obras como las estaciones elevadoras y los interceptores para que lleguen las descargas directamente a la planta”, indicó la EAAB.

Arango puntualizó que Bosatama es uno de los hechos concretos para descontaminar los cuerpos de agua de la ciudad. “Completamos un avance del 90 por ciento en esta estación, que beneficiará a los habitantes de Bosa y Kennedy”.

Estaciones elevadoras e interceptores hacen parte del saneamiento del río Bogotá.
Foto: EAAB.

Fuente: Semana Sostenible.

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